La economía de Melilla se sustenta en una mezcla de industrias, siendo el comercio y el turismo los sectores más destacados. Como puerto franco, Melilla ha sido históricamente un centro de actividad comercial, facilitando el intercambio entre Europa y África. Esta ubicación estratégica sigue desempeñando un papel importante en la economía de la ciudad, especialmente en industrias como la logística y el comercio de importación y exportación.
El turismo ha cobrado cada vez más importancia para Melilla, gracias a su patrimonio cultural único, sus hermosas playas y su clima agradable durante todo el año, que atrae a visitantes de todo el mundo. Los organizadores de eventos y turistas de negocios también se sienten atraídos por la ciudad debido a sus lugares y facilidades, ideales para la organización de conferencias, exposiciones y eventos culturales.
Melilla también es conocida por sus artesanías, particularmente en textiles y cerámica, que reflejan la fusión de influencias españolas y marroquíes en la ciudad. Los visitantes pueden adquirir productos artesanales únicos en los mercados locales o tiendas de souvenirs, lo que contribuye a la economía local.